Consejos para alquilar con seguridad

Alquilar tu inmueble puede ser una excelente decisión, pero también implica riesgos si no tienes cuidado. Esta guía te proporciona una serie de pasos recomendados — válidos para cualquier comunidad autónoma — que te ayudarán a minimizar problemas con inquilinos, contratos o mantenimiento.

Selección del inquilino

  • Solicita referencias: anteriores arrendadores, contrato vigente, estabilidad laboral.
  • Verifica los ingresos y que el alquiler represente un porcentaje razonable (por ejemplo, no más del 30-35% de los ingresos mensuales del inquilino).
  • Clarifica en el contrato si se permite mascota, subarrendamiento, etc. Más claridad desde el inicio = menos sorpresas.

Contrato y garantías

  • Utiliza un contrato conforme a la legislación vigente (piensa que cada comunidad puede tener detalles propios, pero los puntos básicos son comunes).
  • Exige fianza legal (habitualmente un mes de renta en viviendas de uso habitual, según comunidad). También considera aval bancario o seguro de impago si lo ves conveniente.
  • Define claramente obligaciones de mantenimiento, quién paga comunidad, quién seguro, etc.

Estado de la vivienda

  • Antes de entregar, toma fotos del estado: limpieza, pintura, instalaciones, contador, grietas. Guarda un registro para compararlo al final del contrato.
  • Entrega llaves y realiza inventario si va amueblada.
  • Facilita al inquilino un manual básico del funcionamiento de la vivienda (calefacción, aire acondicionado, contadores, reglas del edificio) para evitar malentendidos.

Mantenimiento y vigilancia

  • Realiza revisiones periódicas (al menos una anual) para revisar instalaciones, cerraduras, humedades.
  • Mantén comunicación clara con el inquilino: resolver un problema pequeño a tiempo evita que se convierta en uno mayor.
  • Conserva todos los recibos y facturas de reparaciones: esto facilita gestionar responsabilidad al final del contrato.

Finalización del contrato

  • Un mes antes de que finalice el contrato, contacta al inquilino para saber si continuará o no. Esto te da margen para buscar un nuevo arrendatario.
  • Si el inquilino se va, revisa el estado de la vivienda, contrasta con las fotos iniciales y liquida fianza o garantías según lo pactado.
  • Cumple los plazos legales para devolver fianza o justificar retención si hay desperfectos.

Alquilar bien exige algo de previsión, documentación y claridad. Si estableces unas buenas bases, reduces mucho los riesgos y aumentas la tranquilidad. Publica tu anuncio en El Club del Propietario con toda la información clara y acompaña la publicación con tu sistema de selección, contrato y control adaptados.


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